MADERA ECOLÓGICA

martes, 4 de diciembre de 2007

La madera es la única materia prima renovable que se utiliza a gran escala sin dañar el medioambiente.

En los próximos 100 años parece inevitable que se duplique el contenido de CO2 en la atmósfera debido al consumo de carburantes fósiles y a la conversión del bosque tropical en áreas agrícolas. Esto provocará un efecto negativo en el balance ecológico global, mientras los bosques bien gestionados contribuirán de forma decisiva a la absorción de ese CO2

En este sentido, la industria de la madera es la más interesada en conservar y mejorar los bosques, protegiendo los valores de equilibrio ecológico del planeta de la materia prima con la que trabaja.

Los recursos naturales empiezan a verse como un bien que ha de administrarse sabiamente por encima de intereses económicos a corto plazo, puesto que ha de ser la herencia para las futuras generaciones.


A excepción de algunas zonas del mundo que explotan indiscriminadamente sus bosques, actualmente existe (sobre todo en los países del norte occidental) una normativa que obliga a la reforestación que ha tenido como consecuencia, no solo la conservación, sino también un aumento considerable de la masa forestal.

Un bosque gestionado RACIONALMENTE permite una tala periódica y sostenible de sus árboles sin que éste se extinga ni deteriore, cuidando cortar solamente el volumen de madera que ha producido la masa forestal en un año. Muchos países productores de madera plantan actualmente tres árboles por cada uno talado.

Además está el hecho de que un bosque en el que no hay intervención humana se encuentra una proporción considerable de árboles secos o enfermos, mientras en los bosques ordenados las masas tienen un volumen constante, Por otro lado esta tala racional debe estar también regulada por la autoridad medioambiental competente que tiene el deber de velar por la conservación, no solo de los bosques, sino también de su fauna.

Asi tenemos el ejemplo del Douglas Fir, en EEUU, cuya tala prácticamente se ha paralizado por constituir el único habitat de un ave en peligro de extinción que resulta vulnerable en un bosque poco frondoso.


Actualmente se está llevando a cabo una negociación a nivel mundial promovida por la ONU que impedirá el comercio de madera que no provenga de bosques gestionados con un criterio perdurable. Este hecho cobra especial relevancia, hoy más que nunca, en las zonas tropicales, fuertemente agredidas por los intereses muchas veces ajenos a la industria maderera.

La repoblación en zonas donde ya ha desaparecido el bosque proporcionará abundante madera constituyendo una alternativa de futuro. Asimismo, el aumento de rendimiento logrado con la mejora genética (híbridos) ayudará a garantizar la disponibilidad de madera para generaciones futuras.


Los factores que contemplan el desarrollo sostenible de la madera se podrían resumir en los siguientes:
Ahorro energético: la energía necesaria para su fabricación es nula ya que el árbol utiliza la solar (función clorofílica). El consumo de energía en el proceso de transformación de la madera es muy inferior cuando se compara con los del acero, aluminio o cemento: 1 tonelada de madera 430 Kwh., 1 tonelada de acero 2.700 Kwh., 1 tonelada de aluminio 17.000 Kwh. El secado de la amdera, cuando se produce de forma artificial, es el proceso que mayor energía consume, si el secado es natural el consumo energético es todavía muy inferior.

Respeto al medioambiente y equilibrio ecológico: el aprovechamiento de los bosques ordenados conjuga el aspecto productivo con el respeto al medioambiente y la conservación del equilibrio ecológico. La tecnología desarrollada permite procesos de fabricación en los que se han incorporado los más sofisticados controles para asegurar la calidad en todas sus fases y en el producto final, así como para evitar el deterioro del medio ambiente.

Reciclabilidad y ahorro de materia prima: una vez finalizado su ciclo de vida, la madera se recicla o se revaloriza como abono o energía calorífica sin contaminar el medio ambiente. Las mejoras en las técnicas de fabricación y los nuevos productos aprovechan todos los residuos.

Se puede hablar de un aprovechamiento integral de la madera, incluso la corteza se usa transformándola en energía.

La madera que consumimos

lunes, 3 de diciembre de 2007

Si consultamos a los vendedores de nuestras tiendas habituales, puede que descubramos que no siempre existe una respuesta para una pregunta tan sencilla. En muchos casos, el lugar de origen de la madera es desconocido, así que las condiciones en que se extrae también lo son.

Las puertas de EuropaSegún los datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, en 1998 se consumieron en España unos 30 millones de metros cúbicos de madera. El 50% del consumo se cubríó con madera nacional, el resto fue cubierto a través de importaciones.

Pero el total de las importaciones representaron casi el doble de cantidad que se extrajo en el territorio. Esto se debe a que la mitad de la madera que importó España, se exportó luego a otros países de la Unión Europea o del mundo. Tanto para las maderas procedentes de África como para las procedentes de Latinoamérica, la Península Ibérica representa una de las más importantes puertas de entrada al mercado europeo, por lo que las importaciones son especialmente altas.

Y sin embargo, crece... mas no se enriquece¿Cómo afecta a los bosques de España la extracción que se realiza sobre ellos? Al igual que en otros países industrializados, los grandes problemas de deforestación del pasado han dado paso a los que causan el abandono de las tierras y campos. El bosque bajo avanza rápidamente por donde hasta hace poco trabajaban los agricultores.

En los últimos años, el despoblamiento de las zonas rurales ha ayudado a este proceso, que implica también un mayor riesgo de incendios. Estos, de hecho, han aumentado en número, aunque la superficie quemada ha disminuido respecto a la década de los 80.

Pero pese al fuego y a la extracción, la superficie forestal total de España ha aumentado. Ahora bien: el bosque crece en cantidad, no en calidad. En gran parte se compone sólo de matorrales y de malezas, fácil pasto de las llamas. Algunos expertos han sugerido la necesidad de explotar los bosques para frenar su crecimiento, descontrolado en algunos casos, y dar prestigio a la madera extraída con certificaciones, como por ejemplo el FSC y el PEFC. Por ejemplo, en la actualidad, el 45% de la superficie española es forestal y el 25% está arbolada. Dentro del país hay casos más extremos como Cataluña, dónde estas cifras ascienden al 61% y 42%, respectivamente.

Este es, en definitiva, un proceso común a muchos países desarrollados. Entre 1980 y 1995, en los países industrializados los bosques ganaron 20 millones de hectáreas. Sin embargo, en los países en vías de desarrollo, en los que se encuentra la mayor parte de la biodiversidad mundial, se perdieron 200 millones de hectáreas.

¿Leña para cocinar o madera para muebles?En los países en vías de desarrollo la mayoría de las talas se destinan a leña que luego se utiliza para cocinar. A menudo las mujeres caminan varios kilómetros al día para conseguir la madera necesaria.

El consumo de leña aumenta proporcionalmente a la población mundial: más de 500 millones de personas dependen de la leña como fuente de energía en África subsahariana, y hasta 2000 millones la utilizan junto a otra biomasa para obtener energía en Asia meridional y suroriental. La leña es la única fuente de combustible para un tercio de la población mundial, y su demanda puede multiplicarse por dos en los próximos cincuenta años. Esto tiene consecuencias, no sólo por lo que se refiere a la deforestación sino también en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero.

En los países desarrollados, las talas están mucho más orientadas al uso industrial. Pese a que estas son mucho mayores en los países en vías de desarrollo, el volumen de negocio es mucho mayor en los industrializados porque se trata de productos manufacturados y no de materias primas (cuyo precio es mucho más bajo).Como ejemplo de su importancia, en España el negocio de la madera (incluido el sector del mueble) da trabajo a unas 200.000 personas y mueve más de 1.500 millones de euros.

Dime qué madera compras y te diré de dónde viene…El origen de la madera que consumimos depende en gran medida, como es lógico, del tipo de madera y de la especie elegida.

• Por lo que respecta a la madera de coníferas, sean aserradas, para chapado y contrachapado o en tablero, proceden de Europa y de los EEUU, con algunas excepciones, como Chile en el caso de las hojas para chapado y contrachapado, o Brasil, Chile y Rusia en el caso de las aserradas.

• En el caso de la madera de frondosas, su origen está siempre radicado en Europa (donde destaca especialmente Francia) y América del Norte, con unas pocas excepciones. En el caso del roble, sea en tronco o aserrado, también Rusia tiene un importante lugar, y en el caso del eucalipto, viene casi todo de Latinoamérica.

• Por último, la madera perfilada proviene en su mayor parte de China, además de varios lugares en Europa (Francia, Polonia) e Indonesia. También de Asia, Latinoamérica, África, EUA y Rusia en menor medida.

La madera tropical y el comercio ilegalEn 1998 España importó cerca de un millón (852.000) de m3 de madera tropical, un 30% más que el anterior año. De este modo se convertía en el segundo importador europeo de madera tropical y en el décimo comprador mundial. Del Amazonas vinieron concretamente 100.000 m3, más de un 60% más que en 1997.

El total de las importaciones tropicales representa alrededor del 2,75% de la madera total consumida, y aproximadamente el 6% de la importada. El resto de la madera importada (no tropical) proviene mayoritariamente de los países industrializados, aunque Brasil exporta también una importante cantidad de coníferas aserradas y otras maderas no tropicales.

La mayoría de la madera tropical consumida en España tiene su origen en África (sobretodo Camerún) y en Latinoamérica (dónde destaca Brasil). De allí proceden las aserradas (en mucha menor medida también de Asia, Europa y América del Norte).En troncos, proceden principalmente de África, y en mucha menor medida de Asia y de Europa.

Para la producción de tablero contrachapado con maderas tropicales, estas vienen principalmente de plantaciones en Francia, así como de Brasil, África e Indonesia.En lo referente a la producción de hojas para chapado y contrachapado, el origen de las maderas es de nuevo Latinoamérica y África, aunque en mucha menor medida algunas vienen también de Europa e Indonesia.

Además, en todos los casos referentes a madera tropical se han detectado importantes cantidades de importaciones ilegales (según informes sobre comercio ilegal de Greenpeace: 30% de las importaciones mundiales son ilegales, 5% de las importaciones de la UE, 300.000 m3 de madera tropical importada ilegalmente.